Italia da paso inédito y crea licencia laboral para cuidar mascotas enfermas
- Viernes 10 de abril de 2026
- 12:53 hrs
El beneficio permite a los empleados solicitar hasta tres días de permiso al año, manteniendo su remuneración, siempre que se cumplan requisitos estrictos de acreditación médica y registro del animal.
En un movimiento sin precedentes que redefine el concepto de núcleo familiar, Italia ha formalizado la implementación de una licencia laboral remunerada para aquellos trabajadores que necesiten cuidar a sus mascotas enfermas. Esta normativa reconoce legalmente estas situaciones como una "emergencia familiar", equiparando el cuidado de un animal de compañía con el de un pariente directo bajo ciertas condiciones.
El beneficio permite a los empleados solicitar hasta tres días de permiso al año, manteniendo su remuneración, siempre que se cumplan requisitos estrictos de acreditación médica y registro del animal.
Requisitos: Microchip y certificado digital
Para acceder a este derecho, la legislación italiana establece parámetros claros que buscan evitar el uso indebido del permiso. En primer lugar, es obligatorio que el animal esté debidamente registrado con su microchip.
Además, el trabajador debe presentar un certificado veterinario digital que acredite dos puntos fundamentales:
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El estado grave de salud de la mascota.
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La necesidad imperativa de la presencia del tutor para su cuidado o tratamiento.
La normativa no solo cubre situaciones de gravedad, sino que también contempla permisos para atenciones veterinarias de rutina y horas libres en caso de fallecimiento del animal, reconociendo el impacto emocional y logístico que estos eventos implican para los dueños.
El histórico caso de la Universidad La Sapienza
El origen de esta ley no es accidental, sino que nace de una batalla judicial que marcó un hito en 2017. En aquel entonces, una funcionaria de la Universidad La Sapienza de Roma solicitó permiso para cuidar a su perro, que se encontraba gravemente enfermo.
Ante la negativa inicial de la institución, la justicia italiana intervino con un argumento que cambió las reglas del juego: los jueces determinaron que negar el permiso para cuidar a un animal en estado crítico podía constituir el delito de maltrato animal, según el Código Penal italiano. Este fallo estableció que el cuidado de una mascota es una "causa grave y personal", obligando a la universidad a pagar los días de ausencia.
Un avance impulsado por la sociedad civil
A raíz de dicho precedente, diversas organizaciones proteccionistas de animales iniciaron una campaña para formalizar el derecho en los convenios colectivos. Lo que comenzó como una sentencia judicial aislada, fue adoptado progresivamente por grandes empresas y, finalmente, impulsado por las autoridades nacionales.
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